Arquitectura

La arquitectura de La Plaza de Toros de Valencia imita el estilo del Coliseo Romano,  con ladrillo visto como base de la composición, por lo que la clasificamos estilísticamente como Neoclásica.

Su fachada consta de una planta baja con arcos escarzanos y 3 pisos superiores con arcos de medio punto. Cuatro órdenes de pórticos se levantan unos sobre otros y la madera es el sustento de las localidades más elevadas, las de los dos últimos pisos, conocidas en Valencia como ‘Nayas’.

La Plaza de toros de Valencia contaba inicialmente con una capacidad para 16.851 espectadores, y tiene un diámetro exterior de 108 metros, una alzada de 16,89 metros y un ruedo de 52 metros de diámetro. La plaza de Valencia se ha ido adaptando a los tiempos, gracias a varias reformas, y en la actualidad la capacidad de la plaza es de 10.500 espectadores. Se ha convertido en una de las más cómodas de cuantas existen, debido a la amplitud de los asientos, ganando también en seguridad conforme a la normativa vigente. La primera gran reforma de la plaza de Valencia dio comienzo en 1967 cuando se redujo el diámetro del ruedo para ganar tres filas de barreras, los asientos más cerca del ruedo. Todos los tendidos pasaron a tener asientos de cemento y se ampliaron los accesos para ganar en seguridad.

Además,  en 2010, en otra importantísima actuación de la Diputación de Valencia valorada en tres millones de euros, se amplía la distancia entre asientos de todos los tendidos, perdiéndose 2.500 localidades pero ganando en comodidad para el espectador.