Historia

La Plaza de Toros de Valencia  fue construida entre los años 1850 y 1860 en el solar de una antigua Plaza de Toros de la ciudad que por problemas presupuestarios nunca llego a concluirse. Antes de levantarse el coso actual, durante varios siglos la ciudad de Valencia celebraba fiestas taurinas pero sin contar con una plaza de toros fija. Se realizaban construcciones efímeras para satisfacer necesidades puntuales.

En 1800 se toma la decisión de levantar un coso monumental que en 1808 durante la Guerra de Independencia fue destruido para evitar sirviese de fortaleza al ejercito enemigo. Tras otra etapa de escenarios improvisados y diferentes, en el año 1850 el gobernador Melchor Ordónez encarga el proyecto de construcción de una Plaza de Toros fija.

Su construcción inicia en una de las épocas de oro del toreo en la ciudad, cuando la afición a las corridas era extraordinaria. La plaza fue proyectada y diseñada por Sebastián Monleón, quien renunció a todos sus honorarios por la obra. En agradecimiento a tan loable gesto se le concedió una placa de agradecimiento dentro de la Plaza.

El largo proceso de construcción inicial duró diez años. El 22 de junio de 1859 se celebra el primer festejo con toros de Nazario Carriquiri y la Viuda de Zalduendo para el diestro Francisco Arjona Cúchares. Aunque esa corrida está considerada como la inauguración oficial, el edificio solo se puede dar por terminado en 1861, cuando el diestro Antonio Sánchez “El Tato” se enfrenta a toros del Duque de Veragua.

La construcción

Su arquitectura es imitación del Coliseo de Roma de Flavio Marcelo, con ladrillo visto como base de la composición, por lo que la clasificamos estilísticamente como Neoclásica.

Su fachada consta de una planta baja con arcos escarzanos y 3 pisos superiores con arcos de medio punto. Cuatro órdenes de pórticos se levantan unos sobre otros y la madera es el sustento de las localidades más elevadas, las de los dos últimos pisos, conocidas en Valencia como ‘Nayas’.

Capacidad de la Plaza de toros de Valencia

En el momento de su construcción, el edificio tenía un aforo capaz para 16.851 espectadores, cifra que respondía a la enorme demanda taurina que había en Valencia en la época.

Su aforo actual es de 10.500 localidades tras una reforma en 2010. Un incendio en 1946 destruyo las gradas y no fue hasta 1968 cuando se procedió a su ampliación.

Las Placas de la Plaza de toros

A lo largo de las últimas décadas, la afición valenciana y las instituciones han querido rendir homenaje a sus ídolos y a los toreros caídos mortalmente en el ruedo. De ahí que en los pilares de la plaza puedan contemplar los recuerdos de Pepet, Ladrón de Guevara, Jaime Marco “El choni”, Curro Valencia, Vicente Barrera o Manuel Granero, destacando por encima de todas la estatua de bronce que preside la explanada de taquillas en honor a Manolo Montoliu, que como hemos dicho fue uno de los mejores banderilleros de la historia.